Las Sagradas Escrituras cuentan la historia del pueblo de Dios y debemos aceptar estos relatos como auténticos, aun cuando son muchas las personas escépticas ¿Quién puede negar que la misma Iglesia católica, que hoy se muestra tan devota y venera a sus "santos", escondió la Biblia durante siglos. También persiguió y mató con torturas a quienes la tenían. El Santo Oficio de la Inquisición todavía tiene beligerancia.Ver Noticia.
Sólo la Fe verdadera hace posible aceptar estas Escrituras como sagradas. Sobre todo el relato de la persona de Jesús como nuestro Señor, Salvador y Dios y no otro hombre o mujer. Él es nuestro modelo de adoración verdadera y veneración: "Algunas personas muertas de quienes se estima murieron con grandes virtudes morales son reconocidas oficialmente por la Iglesia como santos que así llegan a ser el centro de un culto. Tal práctica es considerada una forma de idolatría por las otras iglesias de la cristiandad" WIKIPEDIA.
Análisis del hombre nuevo según el Che Guevara.
"Ernesto Che Guevara representa uno de los símbolos éticos más prominentes de la historia contemporánea. En tal sentido, para asumir nuestro compromiso con el Guerrillero Heroico y lo que él representa, hay que estudiar sus ideas a la luz de los desafíos de nuestro tiempo en función de nuestras responsabilidades de hoy y a partir de un conocimiento profundo y consciente de su legado ético.Tal y como afirman estudiosos de su obra, es el componente ético el elemento que le da integralidad a su pensamiento y dentro de este como núcleo central, la concepción del hombre nuevo y su correspondiente formación. Ernesto Che Guevara no fue el primero que habló del hombre nuevo. A través de la historia muchos han sido los pensadores que desde la posición del humanismo han tratado la problemática del mejoramiento humano. Sin embargo es el Che el primero, que en la segunda mitad del siglo XX, y desde una perspectiva marxista, conceptualiza el problema del hombre nuevo enfatizando en la práctica lo correspondiente a su formación".
Contemplar a Jesús, nuestro Señor, es la tarea de cada hombre o mujer que quiere ser su discípulo. Extraemos algunos párrafos del libro El Camino a Cristo, de Ellen White:
"Así fue como los primeros discípulos se hicieron semejantes a nuestro Salvador. Cuando ellos oyeron las palabras de Jesús, sintieron su necesidad de él. Lo buscaron, lo encontraron, lo siguieron. Estaban con él en la casa, a la mesa, en su retiro, en el campo. Estaban con él como discípulos con un maestro, recibiendo diariamente de sus labios lecciones de santa verdad. Lo miraban como los siervos a su señor, para aprender sus deberes. Aquellos discípulos eran hombres sujetos "a las mismas debilidades que nosotros" (Santiago 5: 17). Tenían la misma batalla con el pecado. Necesitaban la misma gracia, a fin de poder vivir una vida santa. Aun Juan, el discípulo amado, el que más plenamente llegó a reflejar la imagen del [73] salvador, no poseía naturalmente esa belleza de carácter. No solamente hacía valer sus derechos y ambicionaba honores, sino que era impetuoso y se resentía bajo las injurias. Mas cuando se le manifestó el carácter de Cristo, vio sus defectos y el conocimiento de ellos lo humilló. La fortaleza y la paciencia, el poder y la ternura, la majestad y la mansedumbre que él vio en la vida diaria del Hijo de Dios, llenaron su alma de admiración y amor. De día en día era su corazón atraído hacia Cristo, hasta que se olvidó de sí mismo por amor a su Maestro. Su genio, resentido y ambicioso, cedió al poder transformador de Cristo. La influencia regeneradora del Espíritu Santo renovó su corazón. El poder del amor de Cristo transformó su carácter. Este es el resultado seguro de la unión con Jesús. Cuando Cristo habita en el corazón, la naturaleza entera se transforma. El Espíritu de Cristo y su amor, ablandan el corazón, someten el alma y elevan los pensamientos y deseos a Dios y al cielo".C.C 72-73.
"Conságrate a Dios todas las mañanas; haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: "Tómame ¡oh Señor! como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame hoy en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti". Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indicare su providencia. Sea puesta así tu vida en las manos de Dios y será cada vez mas semejante a la de Cristo".C.C. 69-70
"El único modo de crecer en la gracia es haciendo desinteresadamente la obra que Cristo ha puesto en
nuestras manos: comprometernos, en la medida de nuestra capacidad, a ayudar y beneficiar a los que
necesitan la ayuda que podemos darles. La fuerza se desarrolla con el ejercicio; la actividad es la misma
condición de la vida. Los que se esfuerzan en mantener una vida cristiana aceptando pasivamente las bendiciones que vienen por la gracia, sin hacer nada por Cristo, procuran simplemente vivir comiendo sin trabajar. Pero el resultado de esto, tanto en el mundo espiritual como en el temporal, es siempre la degeneración y decadencia. El hombre que rehusara ejercitar sus miembros pronto perdería todo el poder de usarlos. También el cristiano que no ejercita las facultades que Dios le ha dado, no solamente dejará de crecer en Cristo, sino que perderá la fuerza que tenía".C.C. 80
Bajar y leer El Camino a Cristo.
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